Primero entendemos cómo opera tu área y rediseñamos el proceso. Después decidimos qué se configura, qué se integra y qué se desarrolla.
Entrevistas con quien hace el trabajo, mapeo del proceso real y revisión de los sistemas que ya tienes.
Se eliminan duplicidades y pasos que nadie usa, se definen roles y reglas, y se dibuja cómo debería funcionar.
Hasta aquí no se ha hablado de software. Ahora sí: qué se configura, qué se integra, qué se automatiza y qué se desarrolla.
Configuración, integraciones, desarrollo, migración de información, pruebas, capacitación y arranque.
Medimos adopción y uso real, ajustamos lo que estorba y detectamos la siguiente automatización que vale la pena.
No digitalizamos procesos ineficientes. Primero los analizamos, simplificamos y optimizamos.
Altas y bajas, expedientes, incidencias, asistencia, permisos, vacaciones y todo lo que alimenta la nómina.
Clima laboral, NOM-035, encuestas, retroalimentación y comunicación interna.
Capacitación, evaluaciones, rutas de aprendizaje y desarrollo de habilidades.
Biometría, control de acceso, asistencia y vinculación con centros de trabajo.
Proyectos, tareas, planeación semanal, responsables y coordinación entre equipos.
Dispersiones, viáticos, incentivos y gastos relacionados con colaboradores.
Conexión entre plataformas, automatizaciones, tableros y datos que hoy no se cruzan.
No llegamos con una demo. Llegamos con preguntas sobre cómo trabaja tu gente hoy.
Expedientes, incidencias, asistencia, vacaciones y nómina.
Clima, NOM-035, encuestas y retroalimentación.
LMS, cursos, evaluaciones y constancias DC-3.
Control de acceso e identificación biométrica.
Dispersiones, viáticos, incentivos y trazabilidad.
Proyectos, tareas y planeación entre equipos.
La pregunta no es qué software comprar. Es qué debe dejar de hacerse a mano.
Cuéntanos cuántas razones sociales tienes y cómo cierras hoy tu nómina. Salimos de ahí con un diagnóstico preliminar.